Terremoto de 2026 pone en riesgo 1,39 millones de empleos en Manizales y cuatro departamentos

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El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026 tiene en vilo a más de 269.000 empresas y 1,39 millones de empleos formales en cinco departamentos del país. El análisis de la Red de Cámaras de Comercio, representada por Confecámaras y su presidente Nicolás Botero-Páramo Gaviria, reveló el impacto potencial del sismo sobre el tejido empresarial y la estabilidad laboral en 127 municipios de Chocó, Quindío, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas. Según estimaciones del Gobierno y empresarios, la reconstrucción podría costar 20 billones de pesos, una cifra que evidencia la magnitud del desafío económico que enfrenta la región.

El informe, basado en datos del Registro Único Empresarial y Social (Rues) y la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (Pila), detalla que en la zona afectada habitan 7,98 millones de personas y que las microempresas representan el 93% del tejido empresarial, con 250.628 unidades productivas. De los 237.774 establecimientos potencialmente afectados, un 70% se concentra en las jurisdicciones de las cámaras de comercio de Cali, Pereira, Manizales y Armenia, sumando 189.754 empresas y 1.152.119 empleos. En Cali, por ejemplo, se ubican 106.342 empresas que generan 790.746 puestos de trabajo formales, mientras que la densidad empresarial promedio en la región es de 34 empresas por cada 1.000 habitantes, con picos de 46 en Pereira y 45 en Armenia, y mínimos preocupantes de 16 en Chocó y 21 en Buenaventura.

Un llamado a proteger el tejido productivo

Nicolás Botero-Páramo Gaviria, presidente de Confecámaras, enfatizó la urgencia de una respuesta integral que combine la atención humanitaria con la preservación del aparato productivo. “En una emergencia de esta magnitud es tan importante atender a las personas como proteger las empresas que generan empleo y sostienen la economía de las regiones”, declaró. El dirigente advirtió que “una eventual interrupción prolongada de la actividad económica tendría efectos sobre el empleo, el abastecimiento y la dinámica productiva regional”, subrayando la necesidad de evitar un colapso que agrave la crisis social.

«En una emergencia de esta magnitud es tan importante atender a las personas como proteger las empresas que generan empleo y sostienen la economía de las regiones»

Nicolás Botero-Páramo Gaviria, presidente de Confecámaras

El análisis sectorial revela que el comercio es la actividad predominante en las zonas afectadas, seguido por servicios, industria manufacturera y actividades profesionales y técnicas. La red de Cámaras de Comercio ya habilitó un proceso de caracterización de afectaciones para orientar la reactivación económica, y durante 2026 esa estructura ha apoyado a más de 360.000 unidades productivas en todo el país. Las brechas en la densidad empresarial entre territorios, como la diferencia entre Pereira y Chocó, ponen de manifiesto las disparidades en la capacidad de recuperación económica, lo que requerirá estrategias diferenciadas para evitar que el sismo profundice las desigualdades regionales.

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