La Alcaldía de Medellín declaró alerta naranja y activó la Estrategia Distrital de Respuesta a Emergencias (Edrem) como preparación ante la segunda temporada de disminución de lluvias y la llegada del fenómeno de El Niño. El anuncio fue realizado el 4 de junio en una rueda de prensa encabezada por Daniel Ruiz, director general del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (Siata) y Carlos Quintero, director del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagrd). La medida busca coordinar los esfuerzos de las distintas entidades distritales para hacer frente a los escenarios de incendios forestales, seguridad energética, seguridad alimentaria y salud pública.
Según las proyecciones del Siata, la reducción estimada de las lluvias será de entre el 35% y el 50% frente a los registros típicos, mientras que la temperatura podría aumentar entre 1 y 2 grados centígrados. Aunque el fenómeno de El Niño implica una disminución de las precipitaciones, no su ausencia total, se esperan fuertes episodios de calor, con el mayor calentamiento proyectado alrededor del trimestre de noviembre, diciembre y enero de 2026-2027. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar fogatas y quemas controladas, usar responsablemente el agua y la energía, no arrojar desechos a ríos y quebradas, y reportar cualquier foco de incendio o problema sanitario a la línea 123.
Un aumento significativo de emergencias
Durante lo corrido de 2026, el Dagrd ha atendido 3.042 emergencias en toda la ciudad, de las cuales 45 corresponden a incendios forestales. Esta cifra representa un aumento considerable en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se atendieron 29 incendios forestales. En ese contexto, las autoridades recordaron que el 99,8% de los incendios forestales son causados por intervención humana, lo que refuerza la necesidad de que la comunidad adopte medidas preventivas. La ciudad cuenta con 9 estaciones de Bomberos disponibles para responder de manera inmediata ante cualquier eventualidad.
La activación de la Edrem implica una coordinación interinstitucional que abarca cuatro frentes principales. En el escenario de incendios forestales, se reforzará la vigilancia en zonas de ladera y reservas naturales; en seguridad energética, se monitoreará la demanda de electricidad para evitar racionamientos; en seguridad alimentaria, se evaluarán posibles afectaciones a cultivos; y en salud pública, se intensificarán las campañas para prevenir enfermedades asociadas al calor extremo y la escasez de agua. La administración distrital insistió en que la colaboración ciudadana es clave para superar esta temporada sin mayores contratiempos.











