El traslado del teniente coronel Sergio Rodríguez, hermano del recién retirado general del Ejército Nacional Erick Rodríguez, a la conflictiva región del Catatumbo ha generado una fuerte controversia y acusaciones de presunta persecución. La decisión administrativa, conocida el 12 de junio a través de redes sociales, fue calificada de inmediato como «arbitraria» por el veterano del Ejército Jorge Castillo, quien denunció que se trata de una represalia contra la familia del alto oficial, cuya salida del servicio activo se oficializó apenas tres días antes, el 9 de junio, tras completar más de 35 años de carrera militar.
La polémica se desata en un contexto marcado por las alertas de inteligencia que el general Erick Rodríguez expuso días antes de su retiro. Durante un consejo de seguridad en el departamento del Meta, el oficial presentó reportes que detallaban cómo las disidencias de las Farc, lideradas por alias Iván Mordisco y alias Calarcá, están ejerciendo presión sobre comunidades rurales en regiones como Meta, Caquetá y Guaviare. Según esos informes, los grupos armados estarían adelantando procesos de carnetización, imponiendo restricciones a la movilidad y buscando influir en los procesos electorales, una situación que la Defensoría del Pueblo ya había advertido mediante la Alerta Temprana 013-25, señalando los riesgos por la disputa territorial entre estas estructuras ilegales.
Acusaciones de persecución y la respuesta del Ministerio
El anuncio del traslado del teniente coronel Sergio Rodríguez al Catatumbo, una de las zonas de mayor conflicto armado en el país, fue recibido con indignación por parte de sectores cercanos al general retirado. En su publicación en la red social X, Jorge Castillo expresó su rechazo contundente: “No les bastó con sacar a nuestro General Erick Rodríguez Aparicio. Ahora van contra el hermano Teniente Coronel Sergio Rodríguez, trasladándolo de forma arbitraria al Catatumbo sin ninguna explicación”. En la misma línea, el veterano militar sentenció que “esta es la misma estrategia de siempre: debilitar a los mejores oficiales, castigar la lealtad y perseguir a quienes representan dignidad y profesionalismo en la Fuerza Pública”, cerrando su mensaje con un enfático “¡La Patria no se rinde!”.
«No les bastó con sacar a nuestro General Erick Rodríguez Aparicio. Ahora van contra el hermano Teniente Coronel Sergio Rodríguez, trasladándolo de forma arbitraria al Catatumbo sin ninguna explicación».
Jorge Castillo, veterano del Ejército Nacional
Las acusaciones fueron secundadas por otros usuarios, como Santiago Alvarán, quien en la misma red social aseguró que “es una persecución infame en contra de él y su familia por alzar la voz denunciando el robispicio electoral que pretende cometer las Farc y Ejército de Liberación Nacional en favorabilidad de Iván Cepeda, candidato de extrema izquierda”. Sin embargo, desde el Ministerio de Defensa, encabezado por Pedro Sánchez, han rechazado tajantemente que el traslado o la salida del general estén relacionados con represalias. A través de declaraciones recogidas por Caracol Radio, la cartera explicó que todas las decisiones de retiro, traslado y nombramiento responden exclusivamente a necesidades del servicio y a criterios administrativos internos, reiterando a su vez el deber constitucional de denunciar cualquier amenaza y el respaldo institucional a los miembros de la Fuerza Pública.
El general Erick Rodríguez, con una formación que incluye la Escuela Militar de Cadetes, la Universidad Militar Nueva Granada, la Escuela Superior de Guerra y el King’s College London, ostentó a lo largo de su carrera cargos de alto perfil como el comando del Comando Conjunto No. 2 Suroccidente, la comandancia de la Primera División y el puesto de subjefe de Estado Mayor Conjunto. Su salida y el posterior movimiento de su hermano han abierto un debate sobre las tensiones internas en las fuerzas militares y el manejo de las decisiones administrativas en medio de un complejo escenario de seguridad, donde los documentos de inteligencia ya citan un control territorial cada vez más agresivo por parte de estructuras ilegales en regiones clave del país.












