Colombia necesita crecer 6% y dar seguridad jurídica: economista

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El economista Juan Camilo Pardo, asesor económico de la Universidad de los Andes y autor del libro Colombianomics, lanzó un llamado de alerta sobre el estancamiento que arrastra la economía colombiana. En un diagnóstico presentado recientemente en medios como Portafolio y El Colombiano, Pardo afirmó que el país debe aspirar a crecer al menos a un ritmo del 5% o 6% anual y que las tareas del próximo presidente, identificado por el artículo como el electo Abelardo de la Espriella, deben centrarse en garantizar la seguridad y la seguridad jurídica para reactivar la inversión.

Un crecimiento que no alcanza el potencial

Las cifras presentadas por Pardo revelan una desaceleración preocupante. Mientras que entre 2000 y 2010 Colombia creció en promedio un 3,8% y entre 2010 y 2020 un 3,7%, la tasa se ha reducido al 2,7% hasta 2025, muy por debajo de un potencial estimado entre el 5% y el 6%. Para el economista, el país no está usando las herramientas que sí emplearon otras naciones para alcanzar la prosperidad. Como ejemplo, citó el caso de Corea del Sur, que tras la guerra de los años 50 era uno de los países más pobres del mundo y logró crecer entre el 6% y el 8% anual entre 1960 y 1980, apoyado en instituciones sólidas, productividad, apertura comercial y políticas favorables a la empresa privada. “Colombia tiene un potencial similar, pero no ha usado esas mismas herramientas”, lamentó Pardo.

La productividad, el talón de Aquiles

El diagnóstico de Pardo es contundente en materia de productividad. “No hay país que haya llegado a ser próspero sin productividad”, sostuvo, y explicó que Colombia produce hoy menos eficientemente que hace tres décadas. Mientras que el índice de productividad de Colombia se sitúa en 95, frente a un 100 registrado en 1995, Asia ha aumentado su productividad en aproximadamente un 35% entre 1995 y 2023, Estados Unidos en más del 20% y Europa en cerca del 20%. Esta caída tiene consecuencias directas: “¿Qué pasa si un país no tiene toda la productividad? No crece, no logra superar los niveles de pobreza, no logra superar las brechas sociales y territoriales que tenemos actualmente, no logra tener competitividad en el mercado exterior”, explicó el economista.

La inversión, semilla del crecimiento futuro

Otro de los grandes problemas es la caída en la inversión como porcentaje del PIB. Pardo recordó que Corea del Sur ha mantenido tasas de inversión superiores al 30% durante más de 50 años. En Colombia, el máximo alcanzado en la última década fue del 25%, y actualmente la inversión ronda el 16%. “No hay crecimiento sostenido, porque la inversión es la semilla del crecimiento futuro”, afirmó. Entre 2005 y 2025, la inversión ha perdido participación en el PIB frente al consumo de los hogares y el gasto público. Incluso, Pardo proyectó que el crecimiento del primer trimestre de 2026 será de apenas un 2,2%, y si se descuenta el gasto público y el consumo de los hogares, la cifra se reduciría a un raquítico 0,2% o 0,3%.

El impacto social del bajo crecimiento

Las consecuencias del estancamiento se sienten con fuerza en el ámbito social. El economista señaló que entre 2012 y 2017, tres cuartas partes de la reducción de la pobreza se atribuyeron al crecimiento económico, y un 30% de la caída del coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, se debió a ese mismo factor. “Sin crecimiento, no logramos superar los niveles de pobreza ni las brechas sociales y territoriales”, advirtió.

Seguridad y reglas de juego claras

En cuanto a las tareas que deberá asumir el próximo Gobierno, Pardo fue enfático: el presidente electo Abelardo de la Espriella tendrá que abordar la crisis de seguridad que se ha disparado en el país. Según el economista, mientras que en 2022 los grupos armados tenían presencia en entre 250 y 300 municipios, hoy esa cifra supera los 700, lo que equivale al 70% del territorio nacional. Frente a este panorama, el reto es “garantizar las reglas del juego, garantizar que los contratos se cumplan y darles confianza a los inversionistas de que las reglas del juego se van a mantener en el largo plazo”.

“Nosotros deberíamos aspirar a crecer mínimo al 5% o 6%”

Juan Camilo Pardo, economista y asesor de la Universidad de los Andes

Además de la seguridad, el próximo mandatario enfrenta un deterioro fiscal que, según Pardo, es similar al de la pandemia, aunque el país no esté en recesión. El balance primario, el nivel de deuda, los ingresos y los gastos presentan cifras que preocupan, a pesar de las múltiples reformas tributarias implementadas en los últimos años, que no han logrado un despegue económico sostenido. Para completar el cuadro, el economista mencionó el cambio demográfico: la población envejece, la natalidad cae y la expectativa de vida aumenta, lo que reduce la población en edad de trabajar. Pardo, cuyo libro Colombianomics aborda los frentes de productividad, finanzas públicas, demografía e institucionalidad, citó la obra Por qué fracasan los países de Daron Acemoglu y James Robinson para concluir que la calidad institucional es el factor que define la prosperidad de las naciones.

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