La excongresista María Fernanda Cabal avanza en la conformación de un movimiento político propio denominado «Democracia y Libertad», con el cual buscará competir en las elecciones regionales de 2027. Tras trece años de militancia en el Centro Democrático, del cual se separa tras diferencias con el expresidente Álvaro Uribe Vélez luego de la elección de Paloma Valencia como candidata presidencial, la exsenadora ha decidido apostar por una nueva estructura que le permita mantener su influencia en los colectivos de derecha y probar su fuerza política de cara a la contienda de 2030.
El movimiento, que nace de la Fundación Escuela Libertad, Batalla Cultural, creada hace cuatro años, se materializará mediante la recolección de firmas para la entrega de avales, y ya tiene contactos establecidos en departamentos como Antioquia, Valle del Cauca, Santander y Norte de Santander. Cabal ha explicado que la nueva colectividad no será simplemente una plataforma discursiva, sino una red territorial activa para la próxima disputa regional, y que los coavales con otras estructuras partidistas son una posibilidad abierta.
«Democracia y Libertad», un nombre escogido por el público
La denominación «Democracia y Libertad» fue seleccionada por la ciudadanía, según indicó la excongresista, quien ha dejado claro que no busca una «escuela de cuadros» tradicional, sino un mecanismo para reclutar figuras políticas con opción real de triunfo. «Candidatos probables que tengan opinión, que tengan afecto del público, hayan o no participado en elecciones, que tengan obviamente probabilidad de llegar», afirmó Cabal al describir el perfil de los aspirantes que pretende cobijar bajo este nuevo movimiento.
“Quiero esa diferenciación, que si hay coaval, no importa, vamos en coaval”
María Fernanda Cabal, excongresista
La figura jurídica que permitirá a Cabal dividir formalmente el Centro Democrático sin incurrir en doble militancia ni perder curules es la escisión, contemplada en la Ley 1475 de 2011. La excongresista ha señalado que, incluso, algunos aspirantes le han expresado directamente su deseo de adherirse a su sello político. «Yo quiero que usted me ponga su sello cabal», reprodujo Cabal como muestra del respaldo que dice recibir en los territorios.
La nueva colectividad servirá, además, como termómetro para medir el respaldo hacia su figura y exigir garantías y mecanismos transparentes en la definición de candidaturas. «Yo no voy a dejar de hacer política para servir a mi país», sentenció la exsenadora, quien de esta manera confirma que su salida del Centro Democrático no significa un retiro de la vida pública, sino una reconfiguración de su camino político de cara a los próximos años.










