Sylvia Álvarez, una pasajera venezolana, vivió un calvario en el aeropuerto El Dorado de Bogotá cuando la aerolínea Avianca le impidió el embarque junto a su perro de compañía, Max, un can de pelaje gris y blanco transportado en una jaula de metal, por la supuesta falta de una prueba serológica de rabia. El incidente ocurrió pese a que los documentos habían sido validados previamente en el aeropuerto de Maiquetía, en Caracas, dejando a la mujer varada por más de nueve horas y obligándola a incurrir en gastos adicionales superiores a los 1.200 dólares, incluyendo un nuevo pasaje que superó los 1.000 dólares, con destino final a Estados Unidos.
La situación se desencadenó en el control de Bogotá, donde se identificó un requisito faltante que no había sido detectado en Caracas, revelando una inconsistencia en la validación de los requisitos sanitarios exigidos por el país norteamericano. Álvarez presentó certificados veterinarios, vacunas al día, microchip de identificación, desparasitación reciente, formulario aprobado por el CDC estadounidense y certificados emitidos por Insai en Venezuela, todo aparentemente en regla según el personal de Avianca en el origen del vuelo.
Inconsistencia reconocida por la aerolínea
Avianca admitió el error en un comunicado, confirmando que inició una investigación interna sobre el caso. La pasajera denunció la experiencia en un video que se viralizó en Instagram bajo la cuenta sylviadaniella, donde relató las horas de angustia sin respuestas ni soluciones inmediatas.
«En el Aeropuerto de Caracas se presentó una inconsistencia por parte de nuestro personal en la validación de los requisitos sanitarios exigidos por el país de destino».
Avianca, aerolínea
«La documentación requerida para el ingreso de la mascota no estaba completa».
Avianca, aerolínea
Álvarez no ocultó su frustración por la contradicción en el manejo de su caso.
«La misma aerolínea que me deja embarcar en Caracas y me dice que todo está bien, me dejó varada en Colombia».
Sylvia Álvarez, pasajera
«La peor experiencia que he tenido viajando. La misma aerolínea que me deja embarcar en CCS y me dice que todo está bien, me dejó varada en Colombia… Una situación injusta, horas sin respuesta ni solución. Me hicieron perder mi vuelo y me hicieron comprar un pasaje adicional de más de mil dólares».
Sylvia Álvarez, pasajera
La aerolínea se comprometió a mantener contacto directo con la afectada para brindarle acompañamiento y otorgar una compensación conforme a sus políticas, en un intento por mitigar el impacto de este incidente que expone fallos en los protocolos de validación para mascotas en rutas internacionales.












