El sector financiero colombiano activó una respuesta sin precedentes para atender la emergencia humanitaria y la reconstrucción del occidente del país, tras el terremoto del 10 de agosto de 2026 que devastó los departamentos de Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca. En una reunión con el presidente Abelardo de la Espriella y destacados empresarios como Luis Carlos Sarmiento, los hermanos Gilinski, Alejandro Santo Domingo, Fuad Char, Juan Carlos Mora, César Caicedo y Miguel Cortés, las principales entidades bancarias del país anunciaron la apertura de líneas de crédito hipotecario con tasas preferenciales del 8 % efectivo anual, alivios financieros y millonarias donaciones que buscan mitigar el impacto del sismo en las familias y empresas de la región.
El panorama de la tragedia es abrumador. Según el último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), al 24 de agosto se contabilizaron 178.236 viviendas averiadas, mientras que los daños proyectados en infraestructura podrían ascender a los 40 billones de pesos. Las pérdidas para las empresas de la región superan los 16.000 millones de pesos, lo que ha obligado al gobierno nacional y al sector privado a coordinar una estrategia integral de recuperación económica que permita reactivar el tejido productivo local.
Las líneas de crédito y alivios anunciados
Grupo Aval, a través de sus cuatro bancos —Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Banco Popular y Banco AV Villas—, puso a disposición créditos hipotecarios de hasta 500 millones de pesos con una tasa fija del 8 % efectivo anual. Además de estas líneas de financiación, Luis Carlos Sarmiento Angulo y su esposa Fanny Gutiérrez de Sarmiento realizaron una donación personal de 200.000 millones de pesos, una de las contribuciones más significativas del sector privado en la historia reciente del país. Los colaboradores de las entidades que hayan resultado damnificados por el sismo también recibirán apoyo mediante préstamos de hasta 50 millones de pesos con seis meses de gracia, y los clientes con obligaciones vigentes en las zonas afectadas podrán solicitar alivios que serán evaluados caso por caso.
Davivienda, en alianza con Seguros Bolívar, anunció los primeros giros por 20.000 millones de pesos y una donación total de 110.000 millones de pesos provenientes del Grupo Bolívar, a los que se sumarán 10.000 millones de pesos recaudados entre clientes y empleados. El banco abrió líneas de crédito por cerca de 3 billones de pesos, que incluyen créditos hipotecarios al 8 % efectivo anual y líneas empresariales que parten de IBR más 0 %. Adicionalmente, la entidad implementó un innovador sistema de inteligencia artificial para la evaluación técnica de daños, lo que acelerará la asignación de recursos en los municipios más afectados.
«Hoy en Davivienda sabemos que el país y particularmente unas regiones pasan por un momento difícil. Se cumplen dos semanas del terremoto que afectó el occidente del país: Chocó, Valle, Cauca, Risaralda, Quindío, Caldas, departamentos que fueron severamente afectados. Nuestro corazón está con las familias de quienes perdieron sus seres queridos en la tragedia, también de quienes han resultado heridos en la tragedia y esperamos a estos últimos, les deseamos una pronta recuperación. Es momento de empezar a mirar hacia adelante, de empezar a trabajar en la recuperación».
Javier Suárez, presidente de Davivienda
Banco de Occidente, por su parte, anunció una reducción del 50 % en la tasa de interés para compras con tarjeta de crédito destinadas a salud, abastecimiento y materiales de reconstrucción, beneficio que estará vigente desde el 21 de agosto hasta el 30 de septiembre de 2026 e incluye financiación hasta por 12 meses. Esta medida aplica tanto para los usuarios actuales como para quienes soliciten una nueva tarjeta durante el periodo de emergencia. Bancolombia también se sumó a la respuesta colectiva con una impresionante asignación de 5 billones de pesos en financiación destinada a personas, empresas y entes territoriales, lo que refuerza la capacidad del sistema bancario para movilizar recursos en las zonas más afectadas.
«El objetivo prioritario es reducir la carga financiera sobre los hogares de las regiones afectadas. Buscamos ofrecer herramientas concretas que faciliten el acceso a bienes fundamentales para la recuperación, sin comprometer la tranquilidad económica de las familias».
Julián Sinisterra, vicepresidente Comercial de Personas de Banco de Occidente
Con estos anuncios, el sector financiero colombiano no solo busca responder a la emergencia inmediata, sino sentar las bases para una reconstrucción sostenible del occidente del país. Las entidades bancarias han manifestado su compromiso de articularse con los subsidios del gobierno nacional y los entes territoriales para maximizar el impacto de los recursos, mientras que la eliminación de cobros en retiros de efectivo y la redención anticipada de CDT sin comisiones ofrecen un respiro adicional a las familias que necesitan liquidez en estos momentos críticos. La suma de estas iniciativas representa un esfuerzo coordinado entre el sector público y privado para devolver la esperanza a las comunidades damnificadas.










